Eugenio Torelli Viollier (1842-1900)
Eugenio Giovanni Francesco Torelli nació en Nápoles el 26 de marzo de 1842, hijo de Francesco y Joséphine Viollier. Al quedarse huérfano, con tan solo catorce años quedó al cuidado de su hermana Luisa, quien se encargó de su educación durante su adolescencia.
Profundamente influido por el eco de las hazañas de Garibaldi, decidió a temprana edad unirse a las tropas lideradas por el nizardo, participando en la lucha contra el poder borbónico y posicionándose a favor de la unidad de Italia. Sin embargo, cuando las unidades en las que había combatido fueron declaradas irregulares y, en consecuencia, disueltas, regresó a Nápoles, donde encontró empleo en la administración saboiana.
Paralelamente a esto, en 1861 comenzó a trabajar para L’Indipendente, un diario fundado por Alexandre Dumas. La colaboración se transformó rápidamente en una relación de estrecha confianza: Torelli se convirtió, de hecho, en su secretario personal y principal colaborador. No es casualidad que, cuando Dumas regresó a París, Torelli lo siguiera y fuera entonces cuando decidió adoptar de forma definitiva también el apellido materno, Viollier, en homenaje a su difunta madre y al país que lo acogía.
En 1865 se trasladó a Milán, ciudad en la que consolidó su experiencia periodística, asumiendo de hecho la dirección de dos de las publicaciones más importantes editadas por la editorial Sonzogno y del diario La Lombardia.
Precisamente a partir de estas experiencias maduró la idea de fundar el Corriere della Sera, un diario liberal y moderado, cuyo primer número se publicó el 5 de marzo de 1876, primer día de Cuaresma, cuando en Milán, según la tradición, no salían los periódicos. Una elección que no fue casual y que contribuyó a marcar su identidad desde el principio.
Desde sus inicios, obtuvo un gran éxito de audiencia y unos resultados económicos notables, lo que reflejaba la visión de su fundador, quien aspiraba a un periodismo serio, eficiente e independiente, orientado hacia el liberalismo moderado y monárquico, pero capaz de fomentar un debate equilibrado sobre temas de actualidad.
A partir de los años noventa, sin embargo, tuvo que hacer frente a las primeras dificultades económicas, debidas a inversiones fallidas y a problemas de salud que le obligaron a tomarse largos periodos de descanso. En tales circunstancias, y cada vez con mayor frecuencia en los años siguientes, la dirección del periódico recayó en diversas personalidades, cuyas decisiones editoriales no siempre reflejaron plenamente su visión original.
Afectado por una endocarditis, Eugenio Torelli Viollier falleció en Milán el 26 de abril de 1900.
En su testamento, además de a sus familiares, destinó una pequeña suma a cada uno de sus trabajadores, así como otras donaciones en beneficio de algunas instituciones milanesas. Entre ellas, cabe destacar un importante legado para la construcción de un sanatorio en Milán, lo que da testimonio de su interés por la dimensión social y cívica de su ciudad.
Puedes consultar el certificado de nacimiento en el Portal de Ancestros: Archivio di Stato di Napoli > Stato civile della restaurazione (quartieri di Napoli) > Chiaia > 01/01/1842-20/05/1842
El original se conserva en el Archivo Estatal de Nápoles.
Para más información sobre la figura de Eugenio Torelli Viollier, véase la entrada del Diccionario Biográfico de los Italianos, a cargo de Mauro Forno.
